12/05/2026
El legendario frontman de Led Zeppelin regresó a Buenos Aires y deslumbró en el primero de sus dos shows en el Teatro Gran Rex con un espectáculo profundamente emotivo y alejado de cualquier ejercicio de nostalgia.
El
domingo pasado el Gran Rex fue sede del primero de los dos conciertos que
Robert Plant en Buenos Aires: desde temprano se respiraba una expectativa
palpable, con un público de distintas generaciones congregado por la admiración
hacia el legendario músico británico. El ambiente fue creciendo en intensidad
hasta volverse casi eléctrico, preparado para recibir al mítico frontman y su
nuevo proyecto, Saving Grace, el duodécimo álbum de estudio del músico y el
proyecto que lidera junto a la cantante Suzi Dian, con el baterista Oli
Jefferson, el guitarrista Tony Kelsey, el multiinstrumentista Matt Worley y el
violonchelista Barney Morse-Brown. Juntos construyeron una identidad propia en
la que el folk, el blues, el rock y la música de raíces se combinan con
naturalidad y cohesión.
Lejos de la lógica de una "superestrella con banda de acompañamiento", el proyecto Saving Grace se presenta como un verdadero colectivo musical. Cada integrante aporta una personalidad sonora distinta y Plant -con una voz que sigue sonando impactante y llena de matices - se permite incluso correrse del centro de la escena para compartir protagonismo con sus compañeros, especialmente con Dian, cuya presencia y potencia vocal fueron uno de los puntos más celebrados de la noche.
La tradicional irlandesa "As I Roved Out" fue uno de los puntos más altos de la noche.
Poco
después de las 21 horas, los músicos hicieron su aparición en el escenario en
medio de la primera ovación, y dieron comienzo a la noche con una versión
envolvente de "The very day I'm gone", una demostración cabal del equilibrio
vocal entre Plant y Dian. Siguieron con "The Cuckoo", un clásico del cancionero
folk, y luego con "Higher Rock", que sacudió la sala con una energía que
anticipó lo que vendría.
La primera gran explosión del público llegó con la reinterpretación de "Ramble On", uno de los temas icónicos de Led Zeppelin, que la puesta lo llevó hacia un territorio acústico y reflexivo, apoyado en arreglos inesperados y una instrumentación completamente renovada. La noche siguió con "Let the four winds blow", una joya del gospel que la banda hizo completamente suya. "Friends" de Zeppelin y "Rock and Roll", si dueto con Jimmy Page, adquirieron una nueva vitalidad en manos de Suzi Dian y la banda.

Robert Plant y Saving Grace se volvieron a presentar este lunes 11 de mayo en el Gran Rex para una segunda noche.
El
repertorio tuvo además momentos de absoluta delicadeza. La tradicional
irlandesa "As I Roved Out" fue uno de los puntos más altos de la noche: las
voces de Plant y Dian se entrelazaron sobre un arreglo hipnótico que llenó el
teatro de intimidad y emoción. "For the Turnstiles", de Neil Young, resultó
igual de conmovedora.
Los
bises llegaron con "Going to California" y "Bron?Yr?Aur" otros dos clásicos de Led Zeppelin, acompañados de "Everybody's Song" para un cierre increíble que el público acompañó entre aplausos y silencios
atentos que subrayaron la intimidad de la propuesta.
Hay
un placer especial en ver a una figura de semejante dimensión artística seguir
explorando nuevos territorios sonoros en lugar de repetir fórmulas conocidas.
Con Saving Grace, Robert Plant volvió a demostrar que su historia sigue
escribiéndose desde la libertad creativa y el deseo intacto de descubrir nuevas
posibilidades. La presentación de anoche fue apenas la primera parada de este
esperado reencuentro con el público argentino: Robert Plant y Saving Grace se volvieron a presentar este lunes 11 de mayo en el Gran Rex para una segunda
noche que promete repetir la magia, la exploración sonora y la emoción
compartida que atravesó todo el concierto.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.